Añade el IVA a un precio o sácalo de un precio que ya lo lleva. Gratis, sin instalar nada y sin registrarte.
Esta calculadora hace las dos cuentas del IVA: añadirlo a un precio que no lo lleva, y sacarlo de un precio que ya lo incluye. Escribes el importe, pones el tipo que te corresponda y pulsas el botón que toca. Funciona dentro de tu navegador, así que los importes que escribes no se envían a ningún sitio, y el resultado se puede descargar en PDF.
Añadir el IVA es multiplicar por uno coma el tipo: con un 21%, el precio sin IVA se multiplica por 1,21. Quitarlo es la operación contraria, o sea DIVIDIR entre 1,21, no restar el 21%. Esa diferencia es la que hace que casi todo el mundo se equivoque, y viene del hecho de que el porcentaje se calcula sobre el precio sin IVA, no sobre el precio final.
Un artículo de 100 euros con un tipo del 21%. Para añadir el IVA: 100 × 1,21 = 121. El IVA son 21 euros y el precio final 121. Ahora al revés: tienes una factura de 121 euros con el IVA dentro y quieres saber la base. Se divide: 121 ÷ 1,21 = 100. La base son 100 y el IVA, los 21 que faltan hasta 121.
Restarle el 21% al precio final. Si a 121 le quitas el 21% te sale 95,59, y eso no es la base: te has ido once euros. El motivo es que ese 21% lo estás calculando sobre 121, que ya incluye el impuesto, cuando el IVA se calculó sobre 100. Quitar un porcentaje NO deshace haberlo añadido. Para deshacerlo hay que dividir.
Coge el resultado y haz la cuenta al revés. Si has sacado la base de un precio con IVA, vuelve a añadirle el IVA a esa base: tiene que darte exactamente el precio del que partiste. Si no cuadra, es que has restado en vez de dividir.
Porque el IVA se calculó sobre el precio SIN impuesto, y al restar el porcentaje lo estás calculando sobre el precio CON impuesto, que es un número mayor. Sobre 121, un 21% son 25,41; sobre 100 son 21. Dividir entre 1,21 es lo único que deshace la multiplicación original.
La calculadora trae una lista de quince países con su tipo general, comprobado en septiembre de 2026: eliges el tuyo y se rellena solo. La casilla sigue abierta porque los tipos reducidos —alimentación, libros, ciertos servicios— son distintos del general y cambian por ley. Si tu caso es uno de esos, el tipo bueno está en tu factura o en la web de la agencia tributaria.
No. La calculadora funciona entera dentro de tu navegador: los números que escribes no salen de tu equipo y no se guardan en ninguna parte. No hace falta cuenta ni correo.
Sí, con el botón PDF. Te lo descarga con la cuenta hecha, que es lo que hace falta para adjuntarlo a un presupuesto o a una factura.
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